Stellantis: observaciones preventivas en campo para anticipar riesgos
En una planta automotriz, la seguridad se juega en cada tarea. Por eso, en nuestro servicio en la planta de Stellantis en El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, implementamos un registro de observaciones preventivas en campo: una herramienta para detectar riesgos antes de que se conviertan en incidentes y reconocer a quienes trabajan de forma segura.
El desafío: una sola herramienta para todo
Las observaciones en campo ya formaban parte de la rutina, pero no existía una herramienta única que permitiera documentar tanto los desvíos como las buenas prácticas, asignar responsables y seguir las acciones definidas. Eso dificultaba la trazabilidad, el análisis de tendencias y la identificación de oportunidades de mejora en los procesos.
Cómo funciona el registro
Los supervisores de cada área realizan un mínimo de siete observaciones por semana durante las actividades operativas. Cada observación queda registrada con fecha, sector y turno, y se clasifica en dos resultados posibles: trabajo seguro observado o desvío detectado.
La planilla incluye catorce códigos que cubren las situaciones más frecuentes en planta: el uso de elementos de protección personal, el uso de celular o auriculares, la circulación, el manejo de herramientas y equipos, la señalización, los riesgos ergonómicos, el trabajo en altura, la manipulación de residuos y el cumplimiento de los procedimientos seguros.
Cada registro lleva la firma del supervisor y del colaborador observado, de modo que la observación se comparte en el momento y no queda como un control a distancia.
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Del desvío al cierre
Cuando se detecta un desvío, se documenta la evidencia, se asigna un responsable para la acción correctiva y se hace seguimiento hasta su cierre. Así, cada observación queda trazada de principio a fin y ningún desvío queda sin resolver.
Reconocer lo que se hace bien
El registro no se limita a señalar lo que falla. También documenta las buenas prácticas de los colaboradores, porque reconocer un comportamiento seguro es una de las formas más efectivas de sostenerlo. Ese reconocimiento promueve la participación activa del equipo y convierte a la seguridad en un compromiso compartido.
Qué gana la operación
Con esta herramienta, la gestión de seguridad gana trazabilidad y datos para analizar tendencias y anticipar riesgos. También se refuerza el cumplimiento de los estándares operativos y se avanza en la prevención de incidentes, con una cultura preventiva cada vez más participativa.
La seguridad no se construye solo con normas: se construye mirando el trabajo real, todos los días, junto a quienes lo hacen.